Tanto el pescado como la carne, dado a que ambos son productos frescos, requieren de una conservación especial. Sin esta conservación estos productos pueden llegar a formar patógenos. A continuación te indicamos algunos consejos para conservar estos alimentos de forma adecuada.

La carne y el pescado son dos productos que se consumen mucho en la mayoría de nuestras casas, sin embargo, muchas veces no reparamos lo suficiente su estado de conservación, es por ello que en ocasiones pueden llegar a echar a perderse por alguna u otra razón que, por lo general, desconocemos.

Lo primordial a la hora de refrigerar tanto la carne como el pescado, es hacerlo de forma inmediata. Es decir, desde que vamos al supermercado o establecimiento favorito a comprar nuestros alimentos hasta que llegamos a casa y los ponemos en refrigeración, debe pasar el menor tiempo posible. Esto ayudará a que dichos productos recuperen su temperatura ideal de conservación en muy poco tiempo.

Para ordenar nuestro refrigerador y conservar mejor los productos, los podemos de sus envases y meterlos en unos que tengamos en casa, lo ideal es envasarlos al vacío, sobre todo si los vamos a congelar. Esto ayudará a tener un mayor control de nuestros alimentos. Sobra decir que muy importante que nuestras manos estén limpias al manipular estos productos.

Otro aspecto importante a considerar es el tiempo de conservación de cada uno de estos alimentos en una nevera a 4 ° C: el pescado fresco no dura mucho más allá de dos días y la carne cruda entre tres y cinco días aproximadamente. Por lo tanto, es importante consumirlos en corto plazo, cocinarlos y guardarlos en la nevera o congelarlos.