Las anchoas, a pesar de su tamaño reducido, tienen un gran sabor. Solo se necesita una pequeña cantidad de anchoas para agregar sabor a las salsas, aderezos para ensaladas, pasta y pizza. Pero no solo eso, esa misma cantidad también ofrece muchos beneficios para la salud en forma de ácidos grasos esenciales, proteínas y otros nutrientes.

Ácidos grasos Omega-3

Los ácidos grasos Omega-3 son grasas insaturadas saludables que reducen la inflamación y el riesgo de enfermedad cardiovascular. Según un estudio publicado en la edición de octubre de 2006 de la “Revista de la Asociación Médica de Estados Unidos”, comer una o dos porciones de 3 onzas de pescado graso a la semana reduce en un 36 % el riesgo de morir por enfermedad cardiaca. 20 g de anchoas contienen 0,3 g de ácidos grasos omega-3, el 19 % del requerimiento diario recomendado para los hombres y el 27 % para las mujeres.

Huesos fuertes

Veinte gramos de filetes de anchoas frescas tienen un 2 % de la ingesta diaria recomendada de magnesio, un 3 % de calcio y un 5 % de fósforo. Los tres minerales son esenciales para el crecimiento y mantenimiento de huesos fuertes.

Salud del corazón

Además de la formación de los huesos, el calcio y el magnesio tienen un papel importante en el sistema cardiovascular. El calcio estimula los músculos del corazón y los vasos sanguíneos, y el magnesio hace que se relajen. De esta manera mantienen el ritmo cardíaco y regulan la presión arterial. La misma porción de anchoas también proporciona 19 % de la ingesta diaria de niacina, un 4 % de la vitamina B-12 y un 2 % de la vitamina B-6. Las vitaminas B-12 y B-6 extraen una sustancia de la sangre que contribuye a la enfermedad cardíaca. La niacina, de acuerdo con la Universidad Estatal de Oregon, disminuye los niveles de colesterol y triglicéridos y puede reducir la probabilidad de morir de un ataque al corazón.

Hierro

Las anchoas son una rica fuente de hierro, 20 g de anchoa fresca que contiene 12 % de la ingesta diaria recomendada para los hombres y el 5 % para las mujeres. El hierro transporta oxígeno por todo el cuerpo, pero también es necesario para que las células produzcan energía y para ayudar a las células blancas de la sangre matar a las bacterias.