Durante cuatro días los mejores productos y sabores del País Vasco están concentrados en apenas unos metros cuadrados de la capital del Estado. Madrid acoge el XXV Salón de Gourmet, la feria internacional de alimentación y bebidas de calidad. Y en una cita así, no podían faltar las excelencias made in Euskadi. Miel, alubias, vinos de La Rioja Alavesa, txakoli, bacalao, conservas, patxaran, repostería, chocolates, sal y hasta caracoles…

Como muestra de esta sabia fusión de lo artesanal de siempre y de las nuevas tecnologías, la Denominación de origen Idiazabal ha aprovechado este salón gourmet para presentar ayer su última iniciativa: la primera cata online de queso. El proceso se inicia en la página web www.quesoidiazabal.com, en donde el usuario puede adquirir los quesos que la casa ha seleccionado para la iniciativa, y que le da derecho a acceder a todas las posibilidades que ofrece el curso de cata de esta página web.

Luego, solo hay que ir siguiendo los pasos que indica el curso, de manera que cada parámetro -textura, sabor, consistencia, firmeza…- está explicado con un vídeo. El usuario irá anotando sus puntuaciones y valoraciones en una ficha de cata que enviará a través de la página web, para que catadores acreditados de la Denominación de origen Idiazabal la evalúen de manera personalizada. “Lo importante es acercar a la gente nuestra cultura y que sepan más de nuestro queso”, explicaba José Mari Ustarroz, presidente del Consejo Regulador. “Esto te invita a descubrir cosas, porque cuando catas te tienes que parar y descubres matices y te entrenas para ser crítico”, añadió.

Jon Txakartegi también apuesta por los sabores de antaño y los ha sabido trasladar a los formatos de hoy día. Este lekeitiarra puso en marcha una granja de caracoles en Gizaburuaga y los vende ya limpios y embotados, unos simplemente cocidos y otros completamente preparados, además de diversas salsas para acompañarlos: de pimientos choriceros, picante, de almendra molida… “La primera que empezó a cocinarlos fue mi madre. Siempre ha cocinado muy bien así que mezclamos la sabiduría de ama con la granja de caracoles”, explica.

Y después de chuparse los dedos con una buena ración de caracoles, nada mejor que suavizar el paladar con las excéntricas combinaciones de los chocolates de Alma de cacao. Beatriz López y Victor Anitua pusieron en marcha sus tiendas de chocolates en Bilbao en 2005. “En Bilbao no había este concepto de tienda. Nosotros entendemos el chocolate como algo sensorial”, explicó Beatriz.