El inicio de un nuevo año es un momento en el que muchos de cambiamos viejos hábitos y adoptamos unos nuevos más saludables. Es posible que te hayas inscrito a un gimnasio con el fin de cumplir uno de tus propósitos y muchos de vosotros os estaréis embarcando en una nueva dieta más saludable.

Un propósito ideal para el año nuevo es comenzar a comer más sanamente, llenándote de alimentos nutritivos como frutas, verduras y cereales integrales, en lugar de los carbohidratos refinados como pasteles, galletas y pan blanco. Comer alimentos que tarden más tiempo en descomponerse como proteínas y carbohidratos complejos te harán sentir lleno/a por más tiempo, manteniendo tus niveles de azúcar en la sangre y reduciendo las probabilidades de tener antojos de como de galletas, chocolates, dulces, café y bebidas gaseosas.

Darle a tu cuerpo un descanso de alcohol durante un mes también es una gran manera de mejorar tu bienestar. Cuando el hígado no tiene que cargar con la desintoxicación de alcohol puede centrarse en otras de sus muchas funciones, como la desintoxicación de viejas hormonas circulantes y otras toxinas que se han acumulado en tu sistema y, como resultado, podrás ver una mejora en el síndrome premenstrual, en la piel más clara o en menos dolores de cabeza entre otros.

A continuación te indicamos algunos hábitos que puedes incluir en tu vida:

1. Trata de comer por lo menos 5 porciones de frutas y verduras al día. Los alimentos de colores brillantes como pimientos, fresas, brócoli, etc. poseen más antioxidantes.

2. Come una combinación de hidratos de carbono complejos (pan integral, pasta, arroz integral, avena) y proteínas de buena calidad (huevos, carne, pescado, frijoles, lentejas, nueces, semillas, soja) en cada comida y merienda. Esta combinación te permite equilibrar mejor tus niveles de azúcar en la sangre que te ayuda a controlar tus antojos.

3. Trata de beber de 6 a 8 vasos de agua al día. El agua ayuda a eliminar las toxinas del cuerpo, favorece la digestión y es vital para obtener buenos niveles de energía. Ten siempre una botella de un litro contigo para que no pasen horas sin beber.

4. Trata de minimizar el consumo de estimulantes (café, té, refrescos de cola, bebidas de dieta, chocolate) ya que estos alteran tus niveles de azúcar en la sangre y, por lo tanto, tus niveles de energía. También suponen una carga para el hígado.