De acuerdo a una investigación publicada en la revista American Journal of Clinical Nutrition los adultos que bebían más leche, casi dos vasos al día, y que tenían los niveles más altos de vitamina D y calcio, perdieron un promedio de casi 5 kilogramos en dos años. Esto significa casi el doble de la pérdida de peso de las personas que consumían una dieta con pocos productos lácteos o ninguno.

En el estudio participaron más de 300 hombres y mujeres con sobrepeso o en riesgo de padecerlo, de 40 a 65 años de edad. Estos siguieron una dieta, ya sea una baja en grasas, baja en carbohidratos o una dieta mediterránea. Pero independientemente de esto, los investigadores encontraron que aquellos que realizaron un mayor consumo de productos lácteos a través de tomar leche baja en grasa o leche sin grasa perdieron más peso que los que no consumieron.


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También encontraron que los niveles de vitamina D, ya sea a partir de leche o de otras fuentes, afectó de forma independiente en la pérdida de peso. La leche y los productos lácteos son los principales contribuyentes de la vitamina D en la dieta. Sin embargo, a pesar de los posibles beneficios para la salud, no todas las personas consumen la cantidad recomendada de vitamina D cada día.

Los expertos advierten que esta deficiencia puede poner en riesgo tu salud. Bien conocida por su papel de mantenimiento de los huesos fuertes, la vitamina D está siendo aclamada por muchos más beneficios para la salud. Nuevos hallazgos científicos sugieren que también puede ayudar a proteger contra la diabetes, la hipertensión, las enfermedades del corazón y ciertos tipos de cáncer. La vitamina D también ayuda a mantener un sistema inmunológico saludable.