El txakoli o chacolí es un vino blanco muy seco un poco espumoso, con alta acidez y bajo contenido de alcohol que se produce en el País Vasco, Cantabria y norte de Burgos. Un poco más lejos, Chile es también un pequeño productor de chacolí.

Normalmente se sirve como aperitivo y se bebe en el plazo de un año de embotellado, ya que no se puede almacenar durante más tiempo. El más común, es el txakoli blanco, variedad que tiene un color verde pálido, pero hay también hay tintos y rosados. Por lo general, se sirve en vasos altos (vasos de sidra) desde una altura y, a menudo, como acompañamiento de pintxos, sobre todo en la actualidad.

El origen del nombre

Este vino se llama txakolin en euskara, txakolina que significa “el txakoli”. El término es atestiguado desde la mitad del siglo XVIII en adelante, en ocasiones también como un nombre personal. Tradicionalmente, la forma general ha sido txakolin, aunque se ha documentado xakolin en Iparralde. La palabra txakoli, considerado una falta de ortografía por la Euskaltzaindia, se atestigua a partir de 1985. Las formas derivadas se basan en el txakolin de raíz, por ejemplo txakolin-ardo (vino de txakoli), txakolin-dantza (danza de txakoli), txakolin-saltze (venta de txakoli), txakolin gorri (txakoli rojo) o txakolin-etxe (casa de txakoli).

Un poco de historia

Hasta la década de 1980, el txakoli era un vino casero y casi en peligro de extinción a mediados del siglo XIX. Sin embargo, gracias a que algunas variedades de txakoli en el País Vasco lograron alcanzar la certificación de Denominación de Origen a partir de 1989, su calidad, propagación y apelación se han incrementado.

¿Cuántas variedades de txakoli existen?

El txakoli es fermentado tradicionalmente en foudres (barriles de roble muy viejos, grandes), pero la mayoría de txakoli producido hoy se fermenta en depósitos de acero inoxidable. Hay tres variedades certificadas de txakoli.

1. Txakoli de Getaria

Getariako txakolina, proviene de una pequeña región en Gipuzkoa en torno a las localidades de Getaria, Zarautz y Aia. Es de un amarillo muy pálido a un color verde. Esta fue la primera variedad de txakoli en recibir la certificación de la D. O. en 1989.

La superficie cultivada se ha incrementado de 60 hectáreas a 177 hectáreas desde la certificación. Anualmente se producen unos 900.000 litros. A diferencia de las otras variedades de uvas, las uvas para este txakoli se cultivan de acuerdo con la treille o espaldera. En este sistema, las viñas se cultivan a una mayor altura por encima del suelo, con el follaje formando un dosel contiguo para mejorar el microclima. La variedad blanca utilizada es Hondarribi Zuria y la uva roja es Hondarribi Beltza.

2. Txakoli de Bizkaia

Bizkaiko txakolina, esta variedad se produce en la mayor parte de Bizkaia, a excepción del extremo occidental. Este fue el segundo txakoli en recibir la certificación D. O. en 1994. Se cultiva en unas 150 hectáreas en 85 aldeas y pueblos en todo Bizkaia, produciendo alrededor de 700.000 litros de txakoli anualmente. La calidad del txakoli varía al igual que las condiciones microclimáticas.

3. Txakoli de Araba

Arabako txakolina, esta variedad proviene del extremo noroccidental de Álava. Es la más joven de las tres variedades de txakoli en obtener la D. O. en el año 2001. Es de color amarillento, muy ácido y ligeramente espumoso.