Euskal Txerri ó Cerdo Vasco

El Euskal Txerri se caracteriza básicamente por dos características físicas bastante curiosas, su color blanco y negro y por el tamaño y la forma de las orejas, que incluso tapan sus ojos.

En lo que se refiere al proceso de cría hay que decir que se respeta al máximo el ciclo natural. La gestación de las madres es de unos 110 días y tienen unas 6-7 crías dos veces al año (casi la mitad que el cerdo que todos conocemos).

Cuando la cría se separa de la madre, se alimenta con cereales hasta los 4 meses, momento en el que ya aparece en el prado. Durante aproximadamente 1 año vivirán en 54 hectáreas de verdes prados llenos de robles, fatjos, castaños y avellanos, donde alimentarán los frutos de estos árboles a más de habas y maíz durante el invierno. Con esta alimentación, totalmente natural, llegarán a pesar unos 110 kilos. El Euskal fichero es un cerdo muy tranquilo de carácter.

Llegado el momento del sacrificio, y siguiendo con la lógica de todo el proceso, la matanza se hace de manera totalmente natural y tradicional, para evitar al máximo el estrés y no perjudicar la calidad de la carne. Con esta carne hacen jamones, longanizas y chorizo, con el único añadido de sal natural de las salinas de “Añana Gesaltza” y pimienta negra.