Al vencedor en la etapa con llegada a Bilbao de la pasada edición de la Vuelta le acompañaron en el acto su compañero en la escuadra naranja Peio Bilbao; el responsable deportivo del equipo, Gorka Gerrikagoitia; el mánager general, Miguel Madariaga, y el preparador físico, Josu Larrazabal. Completaron la nómina txirrindulari los jóvenes ciclistas del conjunto Orbea Mikel Bizkarra e Illart Zuazubizkar. Todos ellos brindaron junto a Pitxu Zabalegui, propietario del local, para dar por comenzada la nueva temporada de sidra. Acto seguido, comieron tortillas de bacalao y de carne, croquetas, chuleta y nueces con queso.

“Había visto este tipo de actos por la tele, y es bonito ser protagonista en un día de estos”, apuntó Antón, que este año se ha vuelto a marcar la Vuelta a España como principal objetivo. Los ciclistas se sintieron como en casa puesto que, una vez al año, llevan a cabo una comida de equipo en Ibarra Sagardotegia. “Me encanta el ambiente de sidrería, sobre todo la comida que se sirve”, explicó Madariaga, quien reconoció que la sidra siempre entra de manera “fabulosa”. “La sidra la relaciono con el ambiente de txoko, con estar con los amigos y la familia de forma distendida”, añadió Antón. Su director, Gerrikagoitia, subrayó que el que se hayan acordado de ellos supone “un reconocimiento al trabajo del equipo”.

El año pasado, los invitados al acto fueron los jugadores del Gescrap Bizkaia Bilbao Basket, que después se colaron en la final de la liga ACB por vez primera en la historia del club. “Ahora esperamos dar suerte también a Euskaltel-Euskadi”, apuntó Zabalegui. “La chuleta les va a venir bien, luego andarán más finos”, bromeó el dueño de la sidrería. “Tenemos una gran relación con este establecimiento, siempre están pendientes del equipo y del ciclismo”, reconoció Madariaga.