Según Rebordinos, “eso que podría parecer una cosa muy simple, es muy complicada, porque tiene que ver con su historia personal, tiene que ver con el momento que viven, tiene que ver con sus viajes”.

“Si tenemos en cuenta además que se mezcla con la creación de unas bandas sonoras para esos platos, todavía ese concepto de la aventura creativa es mucho más amplio. Es una película muy hermosa, hecha con muchísimo buen gusto. Creo que es una hermosa propuesta para esta Berlinale”, subrayó.

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Según Felipe Ugarte, el responsable de crear un mundo sonoro a partir de la experiencia culinaria que suponen los platos de Mugaritz, “la película es un ‘making of’ del trabajo musical”.

“El proyecto nace con la idea de crear un disco de doce canciones, es la respuesta a doce preguntas, ponerte delante de un plato y preguntarte qué música puede contener ese plato o qué música puede estar asociada a los ingredientes, a las sensaciones”, explicó.

Para el músico, se trata de un proyecto gastronómico-musical hecho “con ganas, con mucha ilusión y con mucho estudio, estudiando los ingredientes, probando los platos, hablando mucho con Andoni”, dos años de trabajo en los que han “buscado conexiones reales con la gastronomía y la música”.

Para Aduriz, fue una “experiencia estimulante, porque siempre es agradable entrar en un territorio que desconoces, tener que aprender lenguajes nuevos, tener que compartir con otras personas que te están enseñando una serie de mecanismos que al final generan algo que es muy tangible, muy bello, como es en este caso un documental”.

“Ha sido también duro, porque nosotros hemos llegado al proyecto con un grado de ingenuidad muy alto. Además de por si el proyecto ya era complejo, porque unir dos mundos aparentemente tan dispares como música y gastronomía ya es complicado. Además, llevarlo al campo audiovisual le da un nivel de sofisticación que es increíble”, dijo.

Para esta noche, Aduriz tiene previsto “un menú que va a tratar de adecuarse un poco a las cenas de la Berlinale, del ciclo culinario”.

“Hemos tenido un detalle asociado a la película, como un guiño, que es uno de los plato que se muestran, que es el carpaccio, y después hemos traído dos platos, uno de ellos de verduras con hierbas muy vegetal, algo muy representativo de lo que habitualmente hacemos en Mugaritz”, explicó.

Luego habrá “un plato algo más contundente, como es un cochinillo ibérico, porque estamos en Berlín, hace un frío que te mueres y aquí son alemanes y muy grandes, y tienen que comer. Después, una torrija, que es un plato que ya no está en la carta de Mugaritz pero que durante muchos años ha sido uno de los platos más deseados”, concluyó.

La Jornada de Euskadi, celebrada en el marco del “Cine culinario” de la 62 edición de la Berlinale, contó con una degustación de “pintxos” firmados por los destacados cocineros vascos Elena Arzak, del restaurante Arzak, y Eneko Atxa, del Azurmendi.

El encuentro estuvo precedido de una mesa redonda en la que además de los tres chefs participaron Rebordinos y el director del “Cine culinario” de la Berlinale, Thomas Struck, así como Joxe Mari Aizega, director del Basque Culinary Center, que cuenta con una Facultad de Ciencias Gastrónomicas adscrita a la Universidad de Mondragón.

La cita cerró con la actuación de Ugarte y Beñat Iturrioz a la txalaparta (instrumento de percusión tradicional vasco), con una pequeña incursión rítmica del propio Aduriz y una actuación de danza a cargo de Mikel Aristegui.