Mientras que a menudo oímos y suponemos que una dieta baja en grasas es mejor cuando se trata de enfermedades del corazón, una mirada más cercana a la evidencia sugiere que una dieta de estilo mediterráneo que cuenta con niveles de grasa moderados, principalmente de aceite de oliva, ofrece más protección para el corazón.

Los investigadores de la Universidad de Arizona y la Universidad Northwestern encontraron que, a pesar de que una dieta baja en grasa puede reducir los niveles de colesterol, no parece disminuir el riesgo de ataques cardíacos y muertes por enfermedad cardiaca coronaria.

Llegaron a la conclusión de que la dieta mediterránea es más eficaz en la prevención de las enfermedades cardiovasculares que una baja en grasas. Los autores observaron que fomentar el consumo de aceite de oliva y una mayor ingesta de verduras, frutas, granos enteros, nueces y pescado, es lo más efectivo.

Según otro análisis publicado en la revista American Journal of Medicine en 2011, una dieta de estilo mediterráneo es un 30 % más eficaz para reducir el riesgo de ataque cardíaco y accidente cerebrovascular en comparación con una dieta baja en grasa.

Los investigadores incluyeron en su análisis ensayos controlados aleatorios que comparaban la dieta mediterránea con las dietas bajas en grasa en individuos con sobrepeso u obesidad en un seguimiento mínimo de seis meses.

Los resultados de su análisis mostraron que una dieta mediterránea dio lugar a cambios más favorables en el peso corporal, índice de masa corporal, presión arterial sistólica, presión arterial diastólica y los niveles de glucosa en comparación con las dietas bajas en grasa.