Hace miles de años en la antigua Grecia, los carniceros de Atenas vendían patés en el mercado junto con otros artículos de carne. Probablemente era una manera de hacer más dinero mediante la utilización y venta de todas las partes de los animales que se sacrificaban para vivir. Cualquiera que sea la razón de la creación de este pastel de carne, ha sido un favorito de la charcutería desde entonces.

Alrededor del siglo XV, los patés eran una opción popular por su comodidad de preparación, ya que pueden hacerse al horno con facilidad en grandes cantidades. Cuando la gente empezó a ver la comida de una manera que era algo más que una técnica de supervivencia, la imagen del paté comenzó a cambiar en consecuencia, aun conservando la característica de ser consumido por todas las clases.

Marie Antoine Careme nacido en 1784, fue uno de los primeros y más famosos chefs profesionales de Francia. Era conocido por sus preparaciones creativas y a veces extravagantes de alimentos, incluido el paté. Así, el paté fue elevado a la escena gastronómica. Pero fue el chef de fama mundial August Escoffier quien llevó el paté a la alta cocina.