El invierno no es necesariamente favorable para la buena salud, esta temporada donde abundan el frío y la humedad es propicia para los resfriados y otras enfermedades relacionadas. Sigue leyendo para conocer tres alimentos que te mantendrán sano y fuerte en esta temporada, de diciembre a marzo y más allá.

1. Las nueces

Las nueces te ayudan a que tu piel no se reseque. Los meses de invierno, con sus vientos gélidos y la calefacción de la casa, hacen que nuestra piel se reseque, dejándola sorda, tensa y con picor.


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La aplicación de crema hidratante puede ayudar, pero los ácidos grasos omega 3 que se encuentran en alimentos como las nueces, lucharán contra este problema de la piel seca por dentro. Los ácidos grasos omega 3 ayudan a mantener saludables las membranas celulares, incluyendo las que se encuentran en la piel. Cuando las células de la piel son fuertes, tienen más capacidad de retener la humedad, ayudando a la piel a evitar la resequedad. Otros alimentos con omega 3 son: el salmón, las semillas de lino, el aceite de oliva y el atún.

El ajo

El ajo nos aleja de los virus del resfriado y la gripe. Investigadores británicos descubrieron recientemente que el ajo puede prevenir algunas enfermedades como el resfriado y la gripe. En el estudio de 12 semanas realizado en 164 adultos sanos, el grupo de participantes que recibieron un suplemento de ajo reportó solo 24 resfriados, mientras que el grupo que recibió un placebo reportó 64 resfriados.

Una explicación es que es debido a una sustancia química llamada alicina que contiene el ajo, que puede estimular la producción de glóbulos blancos que combaten las infecciones. Cualquiera que sea la razón, añadir ajo a tus comidas puede ayudarte a estar por encima de las condiciones meteorológicas.

La sopa de pollo

La sopa de pollo, entre otras cosas, te ayuda a respirar bien. La sopa de pollo ha sido promocionada como el mejor remedio casero para la temporada de resfriados y gripe. Un estudio de la Universidad de Nebraska encontró que la sopa de pollo puede incluso reducir la inflamación de la nariz y la garganta. Además, la mayoría de las sopas de pollo son bajas en calorías y grasas saturadas y altas en fibra. Para hacer la versión más saludable, trata de elaborar la sopa por ti mismo con muchas verduras de temporada y fideos de trigo integral.

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