Fueron miles las personas que se reunieron ayer en Armentia. A pesar de que fue un día triste en cuanto al clima, los y las Gasteiztarras celebraron como cada año el día de San Prudencio. No faltaron los típicos talos, setas, chacolí y sidra.

Este año “el santo meón” dejó el cielo libre de agua, por lo menos conforme iba pasando el día. Solo en la mañana cayeron algunas gotas, por lo que los que se acercaron pudieron disfrutar de los puestos de artesanías y gastronomía sin lluvia.

Como todos los años, la comida fue el gran protagonista en las fiestas de San Prudencio. Desde la mañana comenzó a acercarse la gente a Armentia y los que hicieron pudieron gozar de un hamaiketako. Tas esto, algunos fueron a la procesión y la misa de las once y otros se sentaron en el campo.

De todas formas, no fue sino hasta las dos que comenzaron a llenarse todas las calles del concejo y a las seis de la tarde los presentes pudieron disfrutar del concierto del grupo Garilak 26.

El día de San Prudencio no solo se celebró en Gasteiz, Aiara también celebró a este santo. Tuvieron misa y la tamborrada de niños. En la misma localidad tuvieron el taller de circo, la romería y la típica comida de sangrecilla.