Mermelada de guindillasReceta de Astrid Gabilondo (www.miblogdepintxos.com)

El otro día os enseñaba un pintxo muy especial que idee inspirandome en productos vascos. ¿Os acordáis de los”caramelos Serrats”?


No te puerdas


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Entre los productos que usé para el pintxo (bonito del Norte, anchoas y pimientos del piquillo), usé también unas guindillas ácidas en conserva de cristal con Eusko Label. En vez de usarlas tal cual, quise hacer una prueba con ellas y probar cómo quedaría una mermelada con su color y sabor.
El resultado me ha encantado. Este tipo de mermeladas “diferentes”, como la mermelada de tomate, de pimiento rojo, o en este caso de guindillas, son un estupendo acompañamiento para algunos platos en los que un aporte pequeño de sabor de este estilo, es un plus. En su justa medida, aportan color y sabor en platos salados.

Ahora también la he acompañado de unas mini souffles de morcilla de cebolla, con cuyo sabor esta mermelada casa estupendamente. Habrá que ver en qué otras elaboraciones o pintxos le veo utilidad, pero por lo que he buscado, en el mercado no está comercializada. Será cuestión de planteárselo.

También quiero probar qué resultados se obtienen, elaborándola con guindillas frescas. De todos modos es una mermelada que resultaría cara, porque la materia prima no es barata.

Procedimiento:
Como las guindillas son ácidas, ya tienen un componente conservador, de manera que no hace falta que usemos la proporción usual de azúcar para una mermelada o confitura. Yo he usado un tercio de azúcar por el peso de guindillas deseado. Limpiar las guindillas quitándoles el pedúnculo y semillas interiores.

Cortar las guindillas en trozos pequeños, mezclar con el azúcar en un cazo y llevar a ebullición unos 10 minutos a fuego mínimo. He considerado oportuno triturar un poco -no hacer puré fino, sino que se noten los trozos- porque no se deshacían los trozos. Reservar en bote hasta su consumo.

Aconsejo dejar unas cuantas anillas de guindilla antes de triturar para adornar al final alguno de los platos. Es una manera de avisar de qué es la mermelada a quien la va a consumir.