Un aperitivo que recuerda a los boquerones en vinagre. De forma similar se pueden preparar las berenjenas y presentarlas como apertura de una comida veraniega

Se trata de una receta sencilla y con una elaboración al alcance de cualquiera. Cuanto mejor sea el vinagre usado en la maceración, mejor quedará el resultado. Lo mismo ocurre con el AOVE (aceite de oliva virgen extra).

INGREDIENTES (4 personas)

1 kg. de berenjenas
250 ml. de vinagre
250 ml. de agua filtrada
1 c/c (cucharadiita de café) de ajo picado
1 (cuchara sopera) de perejil picado
AOVE (aceite de oliva virgen extra), cantidad suficiente para cubrir las berenjenas
Sal

ELABORACION

Lavar las berenjenas y quitarles el pedúnculo (si se quiere, también se pueden pelar). Cortar en rodajas longitudinales de medio centímetro de grosor. Si son amargas las berenjenas, colocarlas en un escurridor y espolvorearlas con abundante sal. Dejar que pierdan el agua amarga, escurrirlas y secarlas bien antes de blanquearlas.

Blanquear las berenjenas en abundante agua hirviendo, dejándolas que se cuezan durante 2 ó 3 minutos. Escurrirlas y secarlas con papel de cocina.

En una fuente, ir colocando capas de rodajas de berenjena y cubrirlas con una mezcla de vinagre y agua filtrada a partes iguales. Dejar que macere en el vinagre rebajado durante un par de horas.

Retirar el vinagre (se puede guardar para usarlo como limpiador de cal) y colocar las berenjenas en la fuente de servicio. Colocar una primera capa y espolvorear con ajo, perejil picado y sal. Repetir la operación hasta terminar con las rodajas de berenjena y cubrir todo con un buen chorro de AOVE.

Las podemos comer ya, pero estarán mejor pasado un rato. Se pueden conservar en este aliño, dentro de frigorífico, durante una semana.

Receta: Vegetal y tal