Aunque se parece a la oveja latxa, no lo es. Está incluida en el Grupo de Razas Autóctonas de Protección especial, dentro del Catálogo de Razas de Ganado de España desde 1997. Se trata de una raza especial: una oveja que aún cuenta con características salvajes, con amplia adaptación al entorno, con capacidad de parir sin ayuda humana, por ejemplo. Esta oveja no produce mucha leche, solo la necesaria para la alimentación de sus crías, sin embargo, posee una carne muy preciada.

La raza Sasiardi ha sido tradicionalmente utilizada para la limpieza de los montes y prados. Ha estado en peligro de extinción, ya que es una oveja montaraz y, para evitarse construir cercados más resistentes, comenzaron a cruzarla con carneros latxa cara rubia con el objetivo de lograr corderos más manejables y grandes.

Características de Sasiardi

Subsistió más que nada en la zona de Lesaka-Goizueta. Se incluyó en 1997 en el Catálogo de Razas y habita en el monte. Se trata de una oveja que actualmente vive en Gipuzkoa, donde existen doce criadores de la raza que no es ordeñada. Sasiardi tiene su origen etimológico en el euskara: sasi (zarza) + ardi (oveja). Por lo que, literalmente, significaría la oveja de las zarzas.

En cuanto a sus características físicas, es una oveja que pesa entre 35 y 45 kilos, es decir, de poco peso. Tiene un cuello erguido, lo que lo diferencia de la oveja latxa. El vellón, que en la zona del cuello es de color rojizo, es mucho más corto que el de la oveja latxa. La cola posee menos vellón y es más larga que la de la latxa. Tiene brazos y muslos largos y poco musculados, sus pezuñas son muy finas.

Sasiardi vive en estado de semi-libertad, es por ello que solo se recogen dos veces al año: en febrero para los partos y en junio para el esquileo. Otra de las características especiales de esta oveja es que no se ordeña, debido a su estado semi-salvaje. Es utilizada para cruzar genéticamente con la raza latxa y, así, proporcionarle rusticidad sin que haya ninguna pérdida de producción láctea.

El cordero lechal Sasiardi se sacrifica hasta los 14 y 15 kg de peso vivo. Cuando el animal llega a este tamaño su carne posee un sabor singular, distinto al cordero lechal tradicional. Su carne posee menos grasa que el lechal tradiciona, pero más grasa infiltrada en las partes musculosas nobles. Estas características de la carne de cordero lechal Sasiardi lo convierten en un cordero sumamente apreciado por los comensales de este animal.