Los sorbetes son refrescantes, digestivos y dulces. La mayoría de ellos se hacen con alcohol, sin embargo, es posible elaborar sorbetes de frutas sin alcohol, lo cual los hace más saludables e incluso pueden ser consumidos por los niños. Sin embargo, cabe decir que estos mismos sorbetes se pueden hacer también con el alcohol de preferencia si es lo que se prefiere.

¿Qué es el sorbete

El sorbete está hecho principalmente por agua y también lleva fruta, azúcar y un elemento ácido que funciona como potenciador del sabor y como conservante (como por ejemplo zumo de lima, limón o naranja). La gelatina o la clara de huevo a punto de nieve son otros de los elementos que se utilizan para espesar el líquido y darle la consistencia.

Aunque cada sorbete puede variar un poco en la elaboración, la base siempre suele ser la misma. Se comienza pelando las frutas y triturando la pulpa hasta obtener un puré. Se cuece agua con azúcar para lograr un almíbar ligero y después se agrega el ácido para dejarlo enfriar. Al final, se mezclan el puré de frutas y el almíbar y se deja reposar la mezcla en el congelador.

Es de suma importancia que la mezcla se remueva cada 30 para de esta manera lograr la consistencia típica de un sorbete ya que de lo contrario se congelaría de forma uniforme. Este postre sirve semicongelado y se puede acompañar de hielo picado, unas hojas de menta o de hierbabuena, canela espolvoreada o trocitos de la fruta con la que se ha elaborado.

Recetas de sorbetes de frutas refrescantes

Sorbete de fresas

Ingredientes (2 personas)

• 250 g de fresas
• 5 ml de zumo de limón
• 30 g de azúcar glas
• 2 hojas de menta
• 150 g de barquillos pequeños

Elaboración

En la batidora, mezclamos las fresas, el zumo de limón y el azúcar hasta obtener una masa homogénea. Repartimos la mezcla en vasos individuales. Decoramos con las hojas de menta y servimos rápidamente acompañado de los pequeños barquillos.

Sorbete de limón

Ingredientes (2 personas)

3 limones
150 ml de agua
50 g de azúcar
150 g de hielo picado

Elaboración

Hacemos un zumo con el limón y lo colamos. Después mezclamos el zumo con el agua y el azúcar. Procedemos a picar el hielo con la batidora hasta que se convierta en algo parecido a la nieve y llenamos la mitad de un vaso. Agregamos la mezcla del limón y removemos hasta conseguir que la mezcla sea homogénea. Servimos al momento para consumir con pajita.