Por fin llegó el momento que todos los niños esperaban, hoy en la madrugada Olentzero llegará a sus casas con los regalos que pidieron o, en el peor de los casos, un poco de carbón por haberse portado mal. Sin embargo, tal vez alguno de vosotros no conoce quién es Olentzero o, si lo conoce, no sabe acerca de sus leyendas, si es así, a continuación te decimos quién es este personaje.

Olentzero es un personaje de la mitología vasca que concuerda con la tradición navideña de la región. Conforme a estas tradiciones, Olentzero llega en la noche del 24 de diciembre para traerles regalos a los niños. Hay lugares como Otsagabia o Ermua donde llega más tarde, el 27 y el 31 respectivamente.

El origen del nombre

Olentzero posee diferentes variaciones: Onenzaro, Olentzaro, Onentzaro, Orentzago, Ononzaro, etc. Se cree que el nombre más antiguo es Onentzaro, compuesto por dos elementos onen “el mejor” o “el bueno” y el sufijo -zaro “temporada” (como gaztaro que significa “juventud”). Esto se traduce entonces como “la mejor temporada” o “la temporada de los buenos”, de forma literal. De esta manera, podríamos ver una similitud con la nochebuena español, sin embargo, el origen de la palabra Onentzaro, que corresponde al solsticio de invierno que se celebraba en la Antigüedad, es anterior a la Navidad cristiana.

La leyenda de Olentzero

Olentzero posee diferentes leyendas que pueden incluso variar de un pueblo a otro. La primera historia que se escribió acerca de este personaje es de Lope de Isasti, datada en el siglo XVII: “Eguberriari Onenzaro deitzen diogu, onen garaia”, en castellano: “A la Navidad le llamamos Onenzaro, la temporada de los buenos”.

Según una leyenda Olentzero es el único de los gentiles, en euskara jentilak, una raza de gigantes de la mitología vasca que vivieron en los Pirineos en la Antigüedad, que sobrevivió al cristianismo. Según esta historia, un día los gentiles divisaron una nube con un brillo muy intenso. Ninguno de estos gentiles pudo ver esa brillante nube con excepto uno de ellos, un hombre ya muy viejo que era casi ciego.

Los demás gentiles le preguntaron al anciano qué había visto y este les contestó: “Ene semeok! Kixmi jaio da eta gure amaiera iritsi da. Nik ez dut gehiago bizi nahi. Horregatik, bota nazazue amildegitik behera.” En castellano: “¡Ay, hijos míos! Kixmi (“el mono”, como llamaban a Jesucristo) ha nacido, y nuestra época se ha acabado. Yo ya no quiero vivir más. Por eso, despeñadme por este acantilado”. Tras esto, la nube fue cada vez más intensa y muchos de los gentiles desaparecieron excepto uno, quien anunció la llegada de Jesucristo al pueblo vasco: Olentzero.

Sin embargo, hay muchas otras variaciones de la leyenda, las costumbres y el carácter. No en todos los pueblos se veía como el actual Olentzero, un señor bonachón y borrachín que vive en el monte haciendo carbón y vive con su mujer Mari Domingi y trae regalos a los niños en nochebuena. En muchas localidades se veía como un personaje malo. En Berastegi, por ejemplo, se les decía a los niños que Olentzero vendría a cortarles el cuello con una hoz si no se iban a la cama.

El Olentzero actual

Después de la dictadura de Franco, época en la que todas las tradiciones vascas fueron prohibidas, un grupo llamado Irrintzi Elkartea de Zarautz empezó a revivir las tradiciones de Olentzero. En este intento, se eliminaron los elementos más horripilantes de este personaje, convirtiendo a Olentzero en una figura más adecuada a los niños eliminando los elementos que lo caracterizaban pagano.

En esta versión moderna, Olentzero se representa como un personaje adorable, con gran apetito y sed y con una barriga prominente. Suele ser representado con las vestimentas tradicionales, con una boina vasca, abarkak zapatos tradicionales vascos y fumando una pipa.